“Asesinato en el jardín de Sócrates” o la colisión entre democracia y oligarquía

democracia en las urnasEstoy leyendo una novela negra algo peculiar, Asesinato en el jardín de Sócrates, de Sascha Berst. Digo peculiar porque la historia está ambientada en la Atenas de Sócrates y Platón. He de decir que me está costando meterme en el libro, en ciertos momentos me resulta poco verosímil. Quizá porque me he acostumbrado a personajes más actuales o a historias fácilmente contrastables. Puede que sea el modo en que el autor ambienta la historia, que, en mi caso, no ha conseguido atraparme desde el primer momento. Sin embargo, si ha conseguido llamar mi atención el debate político que acompaña al protagonista durante la resolución del crimen. Os cuento el argumento de la novela: Periandro, un conocido atleta ateniense, aparece muerto y su cuerpo muestra signos de violencia. El capitán de los arqueros, Nicómaco, es el encargado de investigar la muerte y dar con el responsable. El misterio empieza a tomar forma cuando, dentro de la garganta de Periandro, el legendario médico Hipócrates, encuentra un pedazo de papel que contiene un estracto de un panfleto oligarca.

“Asesinato en el jardín de Sócrates” plantea un debate interesante: ¿Democracia u oligarquía? En el año 404 a.C., el debate era qué sistema de gobierno era el más adecuado. Durante esa época, donde gran parte de la población era analfabeta, se reflexionaba sobre si el pueblo estaba capacitado para tomar decisiones relacionadas con el Estado y la vida pública. Después de leer esta idea en el libro, inevitablemente, he trasladado esta reflexión hasta nuestros días ¿Estamos en una democracia (el gobierno del pueblo) o en un sistema oligárquico (el gobierno de unos pocos)? ¿Realmente se sigue pensando en que el pueblo no está capacitado para tomar decisiones de índole pública? En una democracia representativa como en la que estamos, ¿El Gobierno vela por los intereses de todos o por los de unos pocos?

Estas preguntas me han recordado algunas clases que tuve en la universidad. En una de ellas, analizábamos ciertos aspectos de la sociedad o algunos sistemas políticos y, no sé si el análisis que hacíamos era pesimista, pero de acuerdo con textos que leíamos, llegamos a la conclusión de que estos aspectos o sistemas eran utópicos. Por ejemplo, una democracia plena, la libertad completa del ser humano, etc..Otra asignatura, en cambio, discutíamos sobre la situación social de los partidos políticos en la actualidad. La idea final con la que nos quedamos es que estas agrupaciones empezaban trabajando por los fines sociales en los que creía y quería cuidar y fomentar y, cuando llegaban al poder, acababan corrompiéndose por las condiciones y privilegios que llevan aparejadas su condición.

No sé hasta qué punto algunos sistemas políticos pueden ser utópicos, pero sí creo que uno de los pilares fundamentales para que subsistan es la capacidad de gobernabilidad que tienen las personas que se encuentran en el Gobierno. Y es que, ¿Cómo va a haber democracia cuando la opinión de los ciudadanos sólo importa cada cuatro años? ¿Y cómo va a haber democracia si las decisiones políticas se basan, no en los intereses del pueblo, sino en los intereses económicos, empresariales y privados de unos pocos? A pesar de que el CIS sigue mostrando que una de las mayores preocupaciones de la población es la clase política (algo que a esta clase, ni les va ni les viene), no veo que se abra un debate entorno al sistema político que actualmente tenemos. ¿Queremos seguir así?

Quizá, cuando se acerquen las elecciones se escuchen y tengan en cuenta voces que plantean esa idea.  Pero si los medios de comunicación, los gabinetes de prensa de los partidos y los mítines demagógicos siguen jugando el papel actual y engañando a la gente, jugando con sus necesidades y convenciéndoles de que ellos son lo mejor para que su situación mejore, no parece que vaya a cambiar nada y seguiremos teniendo a una oligarquía disfrazada de ¿democracia?.

6 comentarios

Archivado bajo crisis, Novela negra, Opinión

6 Respuestas a ““Asesinato en el jardín de Sócrates” o la colisión entre democracia y oligarquía

  1. carmen

    Genial Blanca, me encanta que destripes las novelas como si fueras un cirujano del alma…y la novela negra es una herramienta perfecta para eso: saca a la luz siempre las cloacas de un sistema que hace aguas y lo más negro, las sombras de cada uno, que son muchas y todos tenemos. Gracias por tu trabajo y entrega. Un beso, Homero

    • Gracias a ti por tu lectura y visita😉 Esto es lo mejor de los libros, su capacidad de hacer reflexionar a quienes los leen y de plantearse todo lo que ocurre a su alrededor. Un beso para ti y para Homero!

  2. Me parece muy interesante este artículo. Y creo que actualmente en lo que estamos es en una oligarquía, pero que no es nuevo, pues la verdadera democracia, a mi entender, nunca se ha aplicado.

    • Hola Laura,

      Estoy contigo. Quizá en el post he dado a entender lo contrario, pero coincido contigo en que la verdadera democracia no ha llegado a aplicarse y, como comento, quizá sea algo utópico el sistema democrático como tal. ¡Gracias por tu visita!

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